Recuerdan legado de Antonio Sánchez Ibarra

Lin Mendivil Alvarado

A 10 años de su partida, el astrónomo Antonio Sánchez Ibarra sigue presente en quienes logró despertar, durante la infancia y adolescencia, el interés por la ciencia, y que hoy, como profesionistas, se dedican a la generación de conocimiento desde diversas áreas. Sigue presente en quienes han continuado su legado académico y de divulgación.

Invitado por el académico Julio Saucedo Morales, Sánchez Ibarra llegó a la Universidad de Sonora a principios de 1990. “Ya había en la Universidad un trabajo incipiente en astronomía, pero se aglutinó con él y nosotros formamos esta área”, recordó Saucedo Morales.

Añadió que ese mismo año, Sánchez Ibarra comenzó con los cursos básicos de astronomía, mismos que continúan impartiéndose; de hecho, actualmente se desarrolla el número 53, y cuando éste concluya, serán 30 años de realizar dicha actividad educativa ininterrumpidamente.

El también docente e investigador del Departamento de Investigación en Física (Difus) estimó que en estas tres décadas, poco más de 2,100 personas han llevado el curso de manera presencial, aunque la cifra fácilmente se podría multiplicar por diez, al considerar a quienes lo han cursado a distancia, dijo.

Éstas y otras aportaciones de Sánchez Ibarra fueron recordadas por el Julio César Saucedo Morales durante una charla con alumnos y maestros que participaron en el evento académico con motivo del décimo aniversario luctuoso de quien dedicó su vida, de manera autodidacta, a la observación solar y a la divulgación científica, principalmente.

Sánchez Ibarra tuvo una gran relevancia en el inicio y consolidación del Área de Astronomía de la Universidad de Sonora, reconoció, por “sus características como gran astrónomo y divulgador de la ciencia y formador de recursos humanos… tenía una capacidad increíble para explicar las cosas, era un don natural y su carisma de llegar a la gente eso le permitía ser muy conocido y ser muy aceptado en todos los ambientes, y esa fue una de sus virtudes y legados: la divulgación científica”, mencionó.

Hizo de la astronomía un tema popular “no sólo en Sonora, sino más allá de la entidad, y era una personas muy trabajadora en las observaciones y no había tema astronómico que no le interesara. A pesar de que fundamentalmente estaba enfocado a la observación solar, se involucró también con el estudio de cometas, asteroides, tuvo un campo amplio y también le entraba a la construcción de observatorios e instrumentos, y ese fue un legado importante y, obviamente, dejó huella en muchos jóvenes”, recalcó.